Transparencia de Precios de las Gasolinas y Diesel

Como respuesta acertada a la crisis del mercado mundial del petróleo y sus derivados, cuando el precio internacional del crudo llegó a los 145 dólares el barril, exactamente hace un año atrás, la Asamblea Legislativa, emitió el Decreto 535 el 17 de enero de 2008, publicado el 5 de febrero de 2008, reformando la Ley Reguladora del Depósito, Transporte y Distribución de Productos de Petróleo. Dictando que: “El Ministerio establecerá, por medio de Acuerdo Ejecutivo, una fórmula de referencia mediante la cual dará seguimiento a los precios de las gasolinas y diesel en el mercado local”.

La votación favorable de todas las fracciones legislativas se basó en dictamen de la Comisión Ad Hoc de los Hidrocarburos, dando mandato de Ley al Ministerio de Economía de orientar el mercado local de gasolinas y diesel. La Comisión Ad Hoc se asistió del experto argentino Roberto Gomelsky.

Para cumplir el mandato, el Ministerio de Economía elaboró el costeo de las gasolinas y el diesel asistiéndose del mismo experto que contrató la Comisión Ad Hoc. El modelo del experto, según su recomendación, se adecuó a las condiciones del mercado local en consulta con los agentes económicos de la cadena de distribución.

Dos informaciones básicas se utilizan para el costeo de los precios de referencia de las gasolinas y el diesel: en primer lugar, el principal costo lo tienen los precios FOB, o sea el precio internacional, ocupando como referencia el mercado de la Costa del Golfo, referencia en la cual los costos e información se publican en el servicio público denominado Platt´s. En segundo lugar los precios de flete internacional que derivan del reporte World Scale, para buques de 38 mil toneladas que transportan estos combustibles a varios puertos del pacífico de Centroamérica. Utilizar información de terceros respecto de la información proporcionada por los agentes económicos consultados, es la técnica que valida el costeo para que los precios de referencia no respondan a intereses creados y logren la mejor objetividad.

Lo especializado del costeo puede dificultar la comprensión de los cálculos, por lo cual se necesitó conformar un equipo de profesionales altamente calificados para desarrollar esta fórmula de referencia. Y es importante indicar, que lo engorroso del costeo lo generan los estándares internacionales de la industria petrolera, referentes a las normativas regionales y el comportamiento físico–químico de los combustibles, los cuales pueden dificultar la comprensión de la fórmula.

El esfuerzo de trabajo del equipo multidisciplinario permitió ofrecer a partir del 8 de septiembre pasado una orientación del mercado para precios de la gasolina y el diesel, garantizando el mejor precio y que las bajas se transfiriesen de manera neutra, al igual que las alzas.

Con esta fórmula de referencia se superó la duda de que estos “precios subieran por ascensor y bajasen por las escaleras”.

Pero aparte de la dificultad de comprensión de una complicada fórmula de costeo de combustibles ¿dónde radica la acción de dar transparencia al mercado?

La transparencia radicó en que el Ministerio de Economía asumió con responsabilidad el orientar el mercado. Cada lunes, aunque fuese vacación, las autoridades informábamos personalmente cuál era la referencia para tener los mejores precios en el mercado local de gasolinas y diesel, sustentados en análisis sistemáticos del mercado local, regional e internacional.

Y qué decir, la prensa jugó un rol importantísimo en esta transparencia, ya que pudo contar con voceros que asumieron la orientación del mercado, lo que permitió a la cadena de distribución local y al público, hacer que el mercado funcione y sea eficiente.
El salvadoreño hoy en día, recuerda la información oficial que le convirtió en un consumidor exigente de buenos precios, de calidad y cantidad exacta de los combustibles.

Nuestro futuro: ¿con centrales hidroelectricas o candiles

           Nuestro futuro… ¿con centrales hidroeléctricas o candiles?

                                                                                           Ricardo Esmahan

Analizando el estratégico mercado eléctrico del país, se concluye que la oferta pudiera llegar a ser  insuficiente para enfrentar una demanda creciente de los últimos 17 años, con un promedio anual de crecimiento del 5.1%. El desafío del sector eléctrico y sus líderes es responder a ésta creciente demanda, principalmente en los hogares y  empresas, con inversiones de largo plazo.

El potencial natural del país está en la generación hidroeléctrica, que su participación en el mercado representa actualmente el 32% del total generado. Sin embargo, ya que en 25 años no se han construido nuevas presas, no se ha recuperado la racionalidad de estos recursos que tuvieron el 55% de la oferta energética. Hoy, proyectos como la presa El Chaparral son prometedores para ese objetivo.

Lamentable es que a veces la irracionalidad se luzca, con protestas de activistas políticos que pretenden boicotear proyectos visionarios como el Chaparral. Los salvadoreños deberíamos reflexionar el ejemplo de nuestro principal socio comercial que impulsa políticas energéticas en las cuales la inversión en el sector eléctrico es de vital importancia en los Estados Unidos. Revisemos sus grandes rasgos: El Plan Energético del  Presidente Obama mata tres pájaros de un tiro, a) inyectar estímulos económicos, b) reducir la emisión de gases de efecto invernadero, y c) aportar una seguridad energética a 10 años plazo.

El primer objetivo del plan Obama es la creación de nuevos empleos con el sector “verde”, al menos 460,000 en los próximos tres años. El paquete incluye unos $50 billones en proyectos energéticos de corto plazo, $14 billones en créditos para proyectos de energía renovable, $4.5 billones para actualizaciones de la red eléctrica “inteligente”, $6.4 billones para la limpieza de sitios de producción de armas nucleares, $6.3 billones en apoyos estatales de eficiencia energética, $5 billones para impermeabilización y aislamiento en hogares, y $4.5 billones para edificios federales más eficientes en uso de energía. El estímulo también incluye $18.9 billones para “transporte verde”, mejorando el transporte público y ferrocarriles de alta velocidad. Es el primer paso en la inversión de $150 billones a 10 años.

La idea es impulsar la industria de la construcción de Estados Unidos, lejos de métodos tradicionales de construcción y remodelación (¡En 2008 la construcción residencial cayó 27.2%!) tomando un enfoque más verde que incluiría la instalación de paneles solares y sistemas eficientes de aislamiento en casas, escuelas y edificios gubernamentales. Similar esfuerzo al de 1930, la Gran Depresión, cuando el gobierno empleó a profesionales, artistas y trabajadores desempleados para construir parques públicos, pintar murales en oficinas postales y realizar otros trabajos orientados principalmente a mantener ocupada a la gente.

El segundo objetivo del plan energético de largo plazo es eliminar la dependencia estadounidense de las importaciones de petróleo venezolano y de medio oriente, para antes de 2019. Para reducir el consumo de petróleo importado aproximadamente en un tercio, se planea lograr la implementación de una decisión de Congreso de 2007, consistente en incrementar los requerimientos de eficiencia de combustible, a fin que antes de 2020 los automóviles alcancen rendimientos de las 35 millas por galón, comparado a su nivel actual de 27.5 millas por galón.

Volviendo a El Salvador, vemos que durante la década de los 90, los bajos precios de la energía y del petróleo, llevaron a los bancos y los organismos internacionales a desechar la idea de financiar más presas hidroeléctricas. Proyectos como el Chaparral, Cimarrón, Cerro del Tigre y Río Paz han tenido que dormir “el sueño de los justos” y esperar su implementación. No permitamos  que los que se oponen al progreso por ideologías que añora el tiempo de las carretas, eviten la resurrección de los proyectos hidroeléctricos que ayudarán a construir un futuro mejor para nuestro El Salvador.

                                                                                                               resmahan@hotmail.com

                                                                                                                        www.elsalvador.com

Certero es el cambio y su signo la incertidumbre

Crisis e Incertidumbre Intercambiando ideas sobre la crisis global con un Senador Mexicano amigo mío, llegamos a la siguiente conclusión: Esta no es una crisis “normal”, hay algo distinto allá afuera. A diferencia de las recesiones económicas del pasado, lo que vemos ahora es un tablero de control con todos los focos rojos titilando en alarma. Estamos experimentando fallas múltiples y simultáneas con consecuencias planetarias, profundas y de larga duración.

Una encuesta de Business Roundtable de finales de marzo, que consultó a 100 presidentes de grandes empresas, encontró que 71 por ciento planeaba eliminar empleos en los próximos seis meses, comparado con el 60 por ciento que pensaba lo mismo en noviembre, esto a pesar de algunos signos esperanzadores que ya vemos.

Tras la tragedia del 11-S, nos convencimos que los rascacielos si son vulnerables, pero mantuvimos la creencia que las instituciones prevalecen. Pero esto último, al parecer, tampoco no es verdad absoluta. En 2008 Lehman Brothers pareció desaparecer en un solo fin de semana. En pocos días Wall Street, como lo conocíamos, había dejado de existir. Y los paradigmas siguen cambiando sin cesar. Cinco de los principales periódicos de Estados Unidos han solicitado protección del gobierno por bancarrota, como recientemente también lo han hecho GM y Chrysler.

Estamos experimentando un shock psicológico colectivo y global, al darnos cuenta de que las instituciones, aparentemente sólidas como una roca, son, en realidad, sorprendentemente frágiles. Y cada uno de nosotros personalizamos el temor colectivo: si Wall Street y Detroit pueden quebrar ¿por qué deberíamos confiar en que nuestra propia empresa pueda sobrevivir esta crisis?

Es obvio, no tenemos todas las respuestas. Nos encontramos en terreno inexplorado y todos andamos tanteando y experimentando, incluso los más connotados gurús en economía. Pero basándonos en lo que ya hemos aprendido, hoy más que nunca hay una desesperada necesidad de “liderazgo bifocal”; ósea, la habilidad de concentrarse simultáneamente en la supervivencia inmediata sin perder de vista el crecimiento futuro. El prospecto de una incertidumbre persistente requiere tanto una visión a largo plazo como metas a corto plazo y además el valor de resistir la presión de aquellos accionistas que con miopía podrían comprometer la supervivencia del negocio en el futuro.
La historia reciente nos está dando una profunda lección: aquellas compañías que se mueven primero y rápido para transformarse son las que tienen mejores probabilidades de sobrevivir y prosperar. Por el contrario, aquellas que dudan y apuestan sólo a cambios incrementales, haciendo lo que ya hacían antes y sólo haciéndolo más grande o mejor, ven reducida su probabilidad de supervivencia.
Sin duda, es tiempo de detenerse y evaluar si el nuevo entorno demanda otro perfil de capacidades y atributos del liderazgo.
Sabiendo dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos, algunas actitudes  podrían tener una mayor preponderancia, como coraje, confianza, perseverancia, rendición de cuentas, apertura a nuevas ideas y la habilidad de administrar el cambio.
Con mi amigo el Senador, concluimos que existe un amplio consenso de que el principal desafío de la administración de los negocios hoy día es “dirigir en la incertidumbre”. Eso implica que  sólo si logramos hallar el camino a través de la niebla, ésta se disipa. Pero en realidad, no sabemos lo que habrá más adelante o cuánto nos tomará llegar ahí. Es tiempo de considerar en serio, la posibilidad de que no haya forma de volver a la “normalidad” como la conocimos. Sin duda, esta recesión económica mundial terminará eventualmente, pero en este momento, solo podemos adivinar cuál será su impacto a largo plazo.
El verdadero desafío, entonces, no es administrar en la incertidumbre; más bien, se trata de administrar la certeza de la incertidumbre.

ALGO NO CONTADO DE LA CUMBRE DE LAS AMERICAS

La vida me dio la oportunidad de conformar la delegación que acompaño al Presidente Saca a la V Cumbre de las Américas, del 17 al 19 de abril en Puerto España, de Trinidad y Tobago. Gran coincidencia de opiniones dicen que esta cumbre provocó grandes expectativas a los pueblos de América, especialmente por el debut del Presidente Obama en un foro como éste.

La Cumbre estuvo plagada de hechos interesantes, dignos de contar, y voy a empezar a comentar mi arribo, ya que fue bastante peculiar. En Puerto España solo hay tres hoteles grandes y uno de ellos lo ocupo en su totalidad la delegación de Barack Obama. Es por ello que los organizadores echaron mano de dos cruceros que fueron atracados frente al Hyatt, hotel sede de la Cumbre. En este episodio, tuve la suerte de ser alojado en el crucero Caribbean Princess; mientras que otros colegas en el Hyatt, en tierra firme. Si bien el crucero solo sirvió de dormitorio, era obvio al segundo día la envidia por la suerte del hospedaje, no solo por fantásticos espectáculos nocturnos, si no por la comida de primer nivel cuya calidad no necesariamente se degustó en el hotel sede.

El día diecisiete se llevó a cabo la Ceremonia de Inauguración, en la cual los jefes de Estado que tenían la Presidencia Pro-tempore de las regiones, tomaron la palabra. Nuestro representante regional; o sea, el Presidente Pro-tempore del SICA, fue Daniel Ortega. Digno de mención es el discurso de más de cincuenta minutos pronunciado por Ortega, lleno de espíritu “anti yankee y revolucionario”.

El discurso lo focalizó a que todas las penas y dificultades de Nicaragua, así como de la región, tienen un solo culpable: Estados Unidos y su “colonialismo imperialista”. Para evidenciarlo, hecho mano de una extensa narrativa cronológica que remontó a los años veinte del siglo pasado, que al pasar por los treinta la detallo, explicando con bravura, como los norteamericanos impusieron la dinastía Zomoza, etc., etc., etc. Al iniciar los sesenta, el Pro-tempore hizo una pausa dando paso a la lectura de una misiva a la Cumbre del Presidente de Cuba. Jocosa expresión de la nota fue, al decir que perdonaban de toda culpa al presidente Obama por lo ocurrido en 1961, el episodio de Bahía de Cochinos, ya que en ese entonces, Barack, apenas tenía tres meses de edad. El Presidente Ortega, usando el podio de Presidente Pro-tempore de Centroamérica, introdujo así de sesgo y sin permiso de sus mandantes, la vos de Cuba a la Cumbre. En contraste, por cierto, hay que decir que el presidente Chávez estuvo bastante discreto.

Llego el turno al podio del Presidente Obama, representando a los países del norte. Su discurso empezó diciendo que el llegaba a la Cumbre con el objetivo de escuchar y hablar del futuro y no para estar clavado y anclado al pasado con criterios apegados a sesgos ideológicos. Señalando a Ortega, le agradeció el gesto de no haberlo culpado por lo ocurrido en Cuba cuando tenia tres meses de edad, y luego de eso prosiguió con un discurso de cara a resolver los temas de importancia para muchos países de la región, entre ellos el tema de embargo a Cuba, comercio, migración, entre otros.

El día de la Plenaria se juntaron los 34 Presidentes en el conclave del hotel Hyatt, donde hizo su entrada triunfal, al estilo y energía de estrella de rock, el presidente Obama. En la gran mesa redonda correspondió a la delegación de El Salvador ser vecino de la delegación de los Estados Unidos, valiosa oportunidad para socializar y conocernos personalmente, así como para intercambiar impresiones durante el desarrollo de la Cumbre, tanto a nivel de los presidentes, como de sus acompañantes.
Es de testimoniar que llamo la atención de los jefes de estado y los demás presentes, el gesto del Presidente Saca de presentar al Presidente Electo, Mauricio Funes, y más admiración llamó hacia nuestro pulgarcito, la actitud del mandatario de hacerse a un lado y cederle la palabra ante pleno al próximo Presidente de El Salvador; un hecho fuera de protocolo calificado de inédito que despertó el aplauso de la Cumbre, saludando así la transición y el fortalecimiento democrático de nuestro amado El Salvador, otra vez ejemplo para las democracias de las Américas.

Un nuevo capítulo para El Salvador

Este 1 de junio termina un capítulo en la vida de El Salvador, uno de avances y progreso, y arranca otro, de muchas expectativas y desafíos. Ambos capítulos son históricos, ambos tienen una trascendencia mayúscula, pero el momento de traslado de uno al otro coincide, lamentablemente, con un momento sumamente difícil en términos económicos para El Salvador y para todo el mundo.

 

Los indicadores de la actividad económica revelan sin equívocos que el país pasa por momentos difíciles, ya sea que analicemos el panorama económico a partir de las cuentas fiscales, de los reportes de ventas, de la caída del consumo, de establecimientos cerrando o de indicadores de desempleo. La situación es crítica aquí, como lo es en todo el mundo.

 

¿Qué debe hacer el nuevo Gobierno? En primer lugar, trabajar más y más duro y pedirle a todos los salvadoreños que hagamos lo mismo. En segundo lugar, abrir más espacios y facilidades para que el sector privado gane confianza y se anime a seguir invirtiendo. No es ningún secreto que muchas empresas están muy pasivas, esperando ver las señales correctas en el tema económico.

 

Se han dado ya pasos positivos, a pesar que unas señales son generadoras de confianza y otras son generadoras de dudas. Dar mensajes claros sobre temas sensibles como el déficit fiscal y la consecución de fondos internacionales a través de la reestructuración de los compromisos con organismos cooperantes genera confianza

 

Que ya se conozca el gabinete económico es un paso muy positivo, pues relaja los niveles de incertidumbre que se han estado viviendo en el sector privado. Los nombres que ya se han presentado han despejado el gran temor de las últimas semanas, el temor de que no se contara en las carteras de Estado con funcionarios competentes. Los nombres presentados generan tranquilidad.

 

Creo que con funcionarios que miren las cosas con una mente fresca, con una visión un tanto distinta, pero bajo un marco de urgencia, de entrada es positivo para el país. Pero hay que decir que en este momento no ayudan ni la soberbia, ni el cambio destructivo, ni las posiciones dogmáticas. Lo que ayuda es la apertura, la colaboración, la transparencia y sobretodo la energía innovadora.

 

Ahora que ya se conoce quien dirigirá el Ministerio de Economía, debo decir que me parece una decisión atinada. Héctor Dada Hirezi es un hombre serio, que hace las cosas con rigor técnico y tiene experiencia. El reto que le espera es grande y por ello le deseo éxito en su gestión. Confío, por el bien del país, que hará un trabajo profesional, transparente y con plena visión de país.

Tiempo de crisis es tiempo de innovar

No hay nada como una crisis para desencadenar la innovación. Circunstancias como las dificultades económicas que están pasando las empresas de todos los tamaños, en todo el mundo, son las situaciones que históricamente han provocado inventos, nuevos servicios, ideas originales, nuevos negocios, nuevos productos y nuevas formas de resolver problemas.

Muchas empresas multinacionales y locales que hoy vemos en el espectro económico han surgido a partir de crisis o situaciones de mucha dificultad. Ante la necesidad y los obstáculos, los hombres y mujeres emprendedores encuentran oportunidades donde los demás ven problemas o contrariedades.

El tiempo de crisis que vivimos, entonces, es también tiempo para la innovación, para la reinvención, para el cuestionamiento de paradigmas y la reconversión de modelos agotados. Lo bueno de la crisis es que nos obliga a repensar lo que hacemos y cómo lo hacemos. Cuando el intelecto humano se enfrenta a grandes retos, por lo general responde con formas frescas de ver su entorno.

Hoy día las condicionantes del entorno están cambiando drásticamente y no hay nada que podamos hacer para cambiar esa dinámica, lo único que nos queda es adaptarnos y navegar en las nuevas realidades. Y adaptarnos significa que debemos alterar nuestros patrones de conducta, de consumo, de convivencia y de estilo de vida. Significa mejorar nuestra relación con los recursos naturales, que implica no depredar el planeta y proteger recursos como el agua y el aire.

Y así como debe cambiar nuestro comportamiento individual, así debe cambiar el enfoque de muchos negocios, no importa el tamaño. Es tiempo de innovar, pero innovación no solo tiene que ver con la aplicación de nuevas tecnologías, sino con un espíritu más amplio de creatividad y la sensibilidad con la que se miran las condiciones del mercado.

Innovación tiene que ver con la capacidad innata del emprendedor, que puede anticipar necesidades o crearlas en un mercado que se está reacomodando, en una economía que se está ajustando a nuevos escenarios. En el caso de los nuevos emprendedores, una mano orientadora viene bien. Por eso el año pasado el Ministerio de Economía lanzó el Sistema Nacional de Innovación y Desarrollo Tecnológico (INVENTA) (http://www.tuinventas.com/))

Se trata de una red de plataformas que funciona como sistema de apoyo, que ofrece servicios tales como una red de proveedores, fondos para capital de trabajo y desarrollo del recurso humano (http://www.minec.gob.sv/default.asp?id=37&mnu=37) . INVENTA es una red de servicios y de información que ayuda al emprendedor que quiere innovar a convertir una idea en un proyecto de negocios, a conectar la necesidad con la solución, a encontrar puntos de apoyo para darle pies a una idea fresca.

Eso es lo que necesita el potencial humano del salvadoreño, puntos de apoyo para salir adelante. Las ideas las tenemos, la voluntad sobra, pero muchas veces necesitamos una orientación oportuna, o una alternativa de capital para poder arrancar. Por eso en tiempos de crisis, cuando afloran las ideas, debemos como país tener la posibilidad de aprovechar nuestra capacidad de innovar.

Precios de referencia de los combustibles para la semana 05 al 11 Mayo/2009

INFOMERCIAL de precios de referencia de combustibles del 28 abril-04 Mayo 2009

Cuidar a las MIPYMES en tiempos de crisis

En momentos de crisis, hay dos fenómenos de estabilidad económica de país a los que debemos colocar atención: la sostenibilidad en momentos difíciles de la micro, pequeña y mediana empresa (lo que conocemos como MIPYMES), y la creación de nuevos negocios a partir de la cesantía de muchos profesionales que han quedado sin empleo en los últimos meses. Actualmente, la gran mayoría –174 mil 406 unidades—de empresas son MIPYMES.

 

Sobre la sobrevivencia de las MIPYMES en tiempos turbulentos, primero debemos decir que estamos hablando de 545 mil entes productivos, entre empresas pequeñas o personas naturales. Sobre el fenómeno de profesionales que están contemplando emprender su propio negocio no hay cifras oficiales. Lo que se sabe es que muchas empresas, por reducción de costos, han dejando marchar a profesionales competentes y no todos pueden reubicarse.

 

Para ambos fenómenos hay una estructura gubernamental a la cual acudir, una red de apoyos (http://www.conamype.gob.sv/programas.php) que van desde inteligencia de mercado para descubrir nuevas posibilidades de venta de un producto, hasta una Escuela Virtual para aprender de buena gestión o finanzas o un programa de financiamiento de proyectos tales como FONDEPRO o el FAT. Estos últimos son mecanismos de financiamiento amigables y accesibles.

 

Es importante mencionar que en una crisis como la que estamos viviendo, una empresa pequeña o mediana tiene mayor flexibilidad que una empresa grande. Esa flexibilidad por tamaño le permite maniobrar con agilidad y adaptarse mejor a las nuevas circunstancias porque su estructura de costos es más fácil de manejar, su personal es pequeño y sus operaciones no son sofisticadas.

 

Por eso no extraña que de las empresas que están exportando aprovechando las ventajas del Tratado de Libre Comercio son en un 78% MIPYMES. 23% de esas empresas son pequeñas empresas, y 47% son micro empresas. Si se puede exportar, y si puede la exportación ser un vehículo de sostenibilidad para las MIPYMES. Pero para ello, tenemos que apoyarlas.

 

Hay que señalar que las capacidades de gestión, las posibilidades de reinventarse, de buscar mayores eficiencias o la posibilidad de encontrar nuevos mercados son factores importantes para sobrevivir, y aquí es donde entidades como CONAMYPE pueden ayudar. CONAMYPE (http://www.conamype.gob.sv) es una entidad técnica adscrita al Ministerio de Economía, que tiene muchas soluciones para las MIPYMES.

 

 

De igual forma, instancias como el Banco Multisectorial de Inversiones (BMI) (https://www.bmi.gob.sv), los Centros de Desarrollo de Negocios (CDN), los Centros de Desarrollo Artesanal (CEDART), ONG’s como FUNDAPYME (http://www.minegocio.org.sv/) tiene diversas herramientas, programas y recursos para apoyar a MIPYMES existentes o para orientar a todos aquellos salvadoreños que quieren iniciar su pequeño negocio.

 

Aún en momentos de crisis se pueden encontrar oportunidades, lo que se requiere es la voluntad de hacerlo, los apoyos oportunos, y la disciplina para hacerlo bien, analizando bien las características y condiciones del mercado.

 

Precios de referencia de los combustibles para la semana 14 al 20 Abril/2009